Santa Rosa Xtampak

Este importante sitio de la región Chenes, en el noreste campechano, fue construido en la cima de una colina que fue ocupada desde los inicios de nuestra era. El asentamiento fue creciendo mediante nivelaciones y adaptaciones del terreno hasta convertirse en una capital regional, a la par de Uxmal, Jaina o Edzná, entre los años 600 y 900 d. C.

La distribución de sus construcciones monumentales, más de un centenar, conforma cuadrángulos abiertos o cerrados cuyos ejes siempre están alineados a los rumbos cardinales. Conserva varios edificios cuyas habitaciones están techadas con arco falso o bóveda maya y sabemos que todos estuvieron recubiertos con estuco por dentro y por fuera, con pintura de varios colores, en especial roja.

El inmueble más llamativo es El Palacio, de 44 m de largo por 25 m de ancho y unos 17 m de altura. Contiene 44 habitaciones y, además de sus escaleras externas, cuenta con dos escaleras interiores, rasgo poco común en el mundo maya. Le falta el repello de estuco y color que le cubrían en tiempos antiguos, pero prácticamente conserva su morfología original.

Del interior de El Palacio y de otras construcciones se han retirado, para su mejor conservación y estudio, varias tapas de bóveda que tienen pinturas con representaciones de la deidad Kawiil, asociada con los relámpagos, pero también con los linajes gobernantes. Esta entidad se caracteriza por las flamas o volutas que surgen de su tocado, así como por tener siempre una pierna en forma de serpiente.

Las exploraciones arqueológicas han procurado conservar la vegetación circundante, donde podemos apreciar árboles de maderas duras antaño usados para la construcción como el zapote, la mora, el kiikché (palo de sangre), el jabín, el pucté y el chintok (palo de fierro). Entre las especies comestibles se hallan la anona, el ramón (hoy usado para forraje), la piñuela, el nance, el nopal, varios chiles y la chaya. También hay buen número de plantas medicinales y varias cuyas flores son melíferas.