Historia

El actual territorio del municipio de Campeche forma parte de la vasta región en la que se asentó y floreció la civilización maya, una de las culturas más importantes en el mundo mesoamericano.

En el siglo XVI, la historia de los pueblos indígenas tomó un rumbo diferente ante la llegada de los conquistadores españoles, quienes al mando de Francisco de Montejo, el Mozo, fundaron en 1540 en lo que fuera Can Pech, cabecera de un cacicazgo maya, la villa de San Francisco de Campeche.

Debido a su posición privilegiada en el Golfo de México, San Francisco de Campeche fue pieza clave en la Conquista de la península de Yucatán y después como puerto habilitado por donde salían las riquezas naturales de esta provincia novohispana hacia Europa.

El progreso evidente de este lugar atrajo a los enemigos de la Corona española, principalmente piratas quienes durante los siglos XVI y XVII atacaron y asediaron esta Villa pretendiendo apoderarse de las riquezas de estas tierras recién descubiertas. En 1559 iniciaron las incursiones piráticas a la Villa de San Francisco de Campeche y posteriormente las más devastadoras comandados por Pie de Palo, Diego El Mulato y Lorencillo.

Ante esta situación la Corona española decidió amurallar en enero de 1686 la Villa con un sistema defensivo comprendido por un polígono irregular de ocho lados, con un baluarte en cada vértice y cuatro puertas que comunicaban con el exterior. Esta construcción se vio finalizada 18 años después (1704). Posteriormente, fueron edificados a mediados del siglo XVIII los fuertes de San Miguel y San José con sus respectivas baterías.

Para entonces, se desarrolló también una arquitectura modesta pero hermosa y armónica en su conjunto. Así se erigieron edificaciones civiles y también templos religiosos como resguardo de la fe de los campechanos. La Orden Franciscana fue una de las primeras en llegar a estas tierras y posteriormente otras más quienes se ocuparon de la evangelización de los indígenas.

En 1777 la villa de San Francisco de Campeche recibe el título de Ciudad por decreto del rey Carlos III. Durante la segunda mitad del siglo XVIII, en el territorio campechano comenzaron a surgir las haciendas clásicas que posteriormente durante el Porfiriato llegarán alcanzar su mayor florecimiento al convertirse en haciendas henequeneras. Entre éstas se encontraban la hacienda Uayamón, San Miguel de Nohakal, Imí, Kalá, Dzidzilá, Yaxcabacal, Cholul, entre otras.

Hasta 1863 el antiguo Distrito de Campeche perteneció al estado de Yucatán, sin embargo diversas crisis políticas y económicas fueron las causas de su separación cuando entonces fue erigido como un nuevo estado dentro de la geografía nacional.

Todo esto hace de esta ciudad portuaria un modelo de urbanismo de estilo barroco colonial. En su centro histórico y antiguos barrios se levantan más de mil edificaciones que al paso del tiempo han sobrevivido como testimonio de diversas etapas históricas significativas de la historia de México desde el siglo XVI. El rescate de su centro histórico, del sistema fortificado y sus barrio antiguos permitieron que el 1 de diciembre de 1999, la ciudad de San Francisco de Campeche fuera declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.