Arquitectura Colonial Militar

Descubierta América, Portugal se disputaba con España el nuevo botín de tierras exóticas llenas de riquezas. Solo el papa Alejandro VI en calidad de vicario de Dios podía definir la situación, una línea dividió el Nuevo Mundo en dos partes dejando fuera a Inglaterra, Francia y Holanda, lo que desató la piratería. Primero fueron los ingleses que con “patentes de corzo” atacaban los barcos españoles, eran los corsario, a quienes le siguieron los bucaneros y los filibusteros.

San Francisco de Campeche junto con Veracruz eran los dos puertos más importantes en tierra firme de la Nueva España, y como tal fue atacado por innumerables bandidos del mar, más de una veintena de ataques obligaron a la población a protegerse por murallas y baluartes. Los más temidos fueron William Parker (1597), Diego el Mulato y Pie de Palo (1633) , Jacob Jackson (1644), Henry Morgan (1661), Mansfelt y Bartolome “El Portugués” (1663), Rock Brasiliano (1670), Lorencillo (1672 y 1685), Lwis Scott (1678), Capitan Cook (1678) y Barbillas (1708) entre otros tantos amagos que elevaba la desesperación y la ira de sus pobladores.

El primer sistema defensivo sirvió de muy poco y al segundo le bastó el ataque de Lorencillo quien en 1685 merma la población a tan solo una tercera parte. Es entonces cuando se inicia el proyecto “abaluartado” del Don Martín de la Torre.

Ocho baluartes unidos por igual número de cortinas sería el proyecto que duraría más de 24 años en concluirse deteniendo la incursión de ataques piratas, solo Barbillas encontró una estrategia que le permitió, a través de un salvoconducto, entrar a la Villa fortificada en 1708 y llevarse consigo un cuantioso rescate de 14,000. El recinto inicialmente contó con tres puertas dos hacia tierra y otra hacía el mar.

En 1732 se construye una puerta del lado de tierra. Concluida la piratería y ante las amenaza inglesa, se construyen dos fortalezas, los reductos de San José y San Miguel con sus respectivas baterías de costa, obras perfectas de la ingeniería militar que convertirían a la Ciudad de San Francisco de Campeche en un ejemplo fortificado en toda América.

Las fortificaciones se pusieron a prueba con las luchas de un nuevo México independiente dividido en sus ideales de país. Con el tiempo parte de las murallas fueron destruidas, pero se conservaron sus fortificaciones que conjuntamente con Su arquitectura barroca colonial le han dado a la Ciudad un título de Patrimonio Cultural de la Humanidad.