Chunhuhub

Lo primero que hay que advertir es que la entrada a la zona arqueológica de Chunhuhub ofrece al visitante una colección de esculturas procedentes de un sitio cercano conocido como Xcochkax. Como este lugar no está abierto al público, hoy se exhiben en Chunhuhub varios elementos escultóricos para protegerlos de la intemperie. Entre ellos sobresalen un bloque con un bailarín, jambas que muestran a funcionarios importantes y esquineros con caras de deidades. También hay sillares con jeroglíficos y una tapa de bóveda con el relieve del signo Pop. Este símbolo denotaba autoridad política y, al mismo tiempo, era usado para denotar el primero de los 18 meses mayas.

Entre los años 800 y 1000 de nuestra era ocurrió el esplendor constructivo del occidente peninsular, con inmuebles de arquitectura Puuc como los de Chunhuhub, mismos que forman parte de los mejores ejemplos de esa época de auge. Todo el trabajo de cantería exterior e interior de las edificaciones monumentales de Chunhuhub es de clara factura Puuc, cuya belleza y dominio del paisaje realza el juego de tonos claros y oscuros que forman los muros lisos alternando con los vanos o entradas a los aposentos.

Dentro de la zona arqueológica de Chunhuhub pueden visitarse dos construcciones prehispánicas que han sido excavadas y restauradas. La primera es el Palacio o Estructura I, que desplanta sobre un basamento inexplorado. Esta edificación formó parte de una serie de viviendas de gente de alto rango. Las exploraciones arqueológicas sólo han restaurado algunos sectores que dan idea de la monumentalidad y riqueza invertida por los antiguos pobladores del valle. La calidad del trabajo de sillería es notable y su acertada ensambladura hablan bien tanto de los arquitectos mayas como de los canteros y albañiles que nos legaron este valioso patrimonio. El inmueble muestra cuatro amplias entradas. La segunda o central (la primera no fue restaurada) está ricamente decorada en ambos lados. Sobre el friso hubo esculturas sedentes de la deidad solar Kinich Ahau alternando con murciélagos. La construcción que se halla detrás permite ver aposentos también techados con bóveda maya pero aún no ha sido intervenida.

Estructura II. Se encuentra justo a un lado del Palacio y cuenta con tres habitaciones. La fachada es lisa y la moldura media, y al igual que la cornisa está decorada con cilindros lisos. En el friso hay conjuntos de tamborcillos con atadura, pero resaltan las grecas sobre los vanos de acceso, evocando grandes mascarones zoomorfos. Entre ambas estructuras hay una escalinata parcialmente restaurada.