Xcalumkín

Los vestigios de esta ciudad maya cubren una superficie promedio de 10 km² y constituyen buenos ejemplos de la arquitectura Puuc, con bloques de caliza bien tallados y ensamblados. Algunos edificios fueron decorados con cilindros lisos, grecas o paneles con personajes y jeroglíficos.

El sitio estuvo ocupado básicamente entre los años 600 y 900 de nuestra era, siendo el siglo VIII el de mayor actividad constructiva y cuando se escribieron más textos en monumentos pétreos, especialmente entre 728 y 761. Se han descifrado 14 nombres de personas, pero ninguno con rango de autoridad suprema. Se les reconoce como sahales, individuos letrados, sacerdotes, de familias importantes y con autoridad, pero subordinados de un Ahau o rector regional.

En Xcalumkín no se ha encontrado un juego de pelota ni basamentos piramidales grandes. No obstante, la inversión de trabajo visible en sus construcciones nos habla de un control sobre los alrededores, de donde debió obtener buenas cosechas de maíz, frijol y algodón, entre otros cultivos, así como importantes cantidades de miel y cera. Ello le permitió adquirir sal, pescado seco, conchas, caracoles y maderas tintóreas de la región costera (ubicada a unos 50 km de la costa), así como cinabrio, jadeíta, basalto y obsidiana de regiones más lejanas.